miércoles, 5 de marzo de 2008

Un paseo de la mano de Gógol...: Roma


No todo el mundo sabe hacer regalos, pero a veces una persona que apenas te conoce, te regala cien páginas de entusiasmo y un viaje a la ciudad eterna. Eso es magia. Esta breve novela que cayó en mis manos un día en que creí que los dioses habían muerto, resucitó la belleza del mundo enmascarada por los tiempos que corren. Así mismo es como Gógol rescata de las aguas frías de los mares del Norte la calidez del Mediterráneo. Ahora que tan Europeos y tan orgullosos de ello nos sentimos, no está de más regresar al tiempo en el que los pueblos se creaban a si mismos en la heterogeneidad y la armonía natural del ritmo que marca su historia y no atropelladamente en busca obcecada de una uniformidad basada en una tecnología totalmente impersonal. Menos mal que todavía quedan (aunque cada vez menos) lugares en el mundo donde la sombra de la globalización no le gana el pulso a la luz inherente de una cultura propia cultivada, dibujada y permanente en la esencia de una ciudad.
Menos mal que siempre nos quedará Roma.

1 comentario:

Abián De La Cruz dijo...

Si te gusta el cine visita www.losandaresdecharlot.blogspot.com por cierto, me gusta mucho tu blog :D un saludo